*Pechos hinchados Las cambios hormonales del embarazo provocarán un aumento del volumen de la sensibilidad de tus pechos, en especial durante el primer trimestre del embarazo.
El embarazo en la adolescencia se asocia a mayor riesgo de abortos, partos pre término, niños nacidos con bajo peso para su edad gestacional, ingresos en unidades de neonatología y muertes. Ni el cuerpo ni la mente de la adolescente están preparados para asumir debidamente el peso de la maternidad.
Los estudios indican que la mayoría de las adolescentes que quedan embarazadas no desean tener el bebé y que la nueva situación se convierte en un trauma difícil de aceptar para ellas. No es de extrañar, porque cualquier decisión que tomen acerca de su embarazo entraña problemas y produce sentimientos conflictivos. Se ha comprobado que en muchas adolescentes, el embarazo se acompaña de:
- Rechazo hacia el bebé. Son conscientes de su edad y de sus incapacidades y no quieren tenerlo. Ese rechazo se acompaña de sentimientos de culpabilidad, pérdida de autoestima, tristeza y depresión.
- Conflictos e incomunicación con la familia. A menudo, sobre todo en el caso de niñas que desean salir del entorno familiar o que desean tener un hijo para tener a alguien a quien querer, el mayor problema que surge es el de comunicar el embarazo a los padres. Una vez comunicado, muchas adolescentes tienen que enfrentarse a menudo a las reacciones negativas y la falta de apoyo de los padres y a la incomprensión del entorno.
- Miedo e inseguridad ante la nueva situación. De pronto, la adolescente siente que se salta una etapa de la vida sin vivir la y que se adentra en el mundo de los adultos. Siente miedo e indefensión, y también frustración porque por un lado sabe que no hay vuelta atrás y por otra piensa que no va a ser capaz de cuidar del bebé.- Miedo al rechazo social. La adolescente embarazada se siente juzgada y criticada, y a menudo desarrolla sentimientos de retraimiento y busca el aislamiento social.
Los estudios indican que la mayoría de las adolescentes que quedan embarazadas no desean tener el bebé y que la nueva situación se convierte en un trauma difícil de aceptar para ellas. No es de extrañar, porque cualquier decisión que tomen acerca de su embarazo entraña problemas y produce sentimientos conflictivos. Se ha comprobado que en muchas adolescentes, el embarazo se acompaña de:
- Rechazo hacia el bebé. Son conscientes de su edad y de sus incapacidades y no quieren tenerlo. Ese rechazo se acompaña de sentimientos de culpabilidad, pérdida de autoestima, tristeza y depresión.
- Conflictos e incomunicación con la familia. A menudo, sobre todo en el caso de niñas que desean salir del entorno familiar o que desean tener un hijo para tener a alguien a quien querer, el mayor problema que surge es el de comunicar el embarazo a los padres. Una vez comunicado, muchas adolescentes tienen que enfrentarse a menudo a las reacciones negativas y la falta de apoyo de los padres y a la incomprensión del entorno.
- Miedo e inseguridad ante la nueva situación. De pronto, la adolescente siente que se salta una etapa de la vida sin vivir la y que se adentra en el mundo de los adultos. Siente miedo e indefensión, y también frustración porque por un lado sabe que no hay vuelta atrás y por otra piensa que no va a ser capaz de cuidar del bebé.- Miedo al rechazo social. La adolescente embarazada se siente juzgada y criticada, y a menudo desarrolla sentimientos de retraimiento y busca el aislamiento social.

No hay comentarios:
Publicar un comentario